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INTRODUCCIÓN
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Electromagnetismo.
Parte de la física que estudia los fenómenos de los campos
eléctricos y magnéticos.
Magnetismo,
uno de los aspectos del electromagnetismo, que es una de las fuerzas
fundamentales de la naturaleza. Las fuerzas magnéticas son producidas por el
movimiento de partículas cargadas, como por ejemplo electrones, lo que indica
la estrecha relación entre la electricidad y el magnetismo. El marco que aúna
ambas fuerzas se denomina teoría electromagnética. La manifestación más
conocida del magnetismo es la fuerza de atracción o repulsión que actúa entre
los materiales magnéticos como el hierro.
Líneas
de fuerza magnéticas
El
campo magnético de un imán de herradura se pone de manifiesto por la
distribución de las limaduras de hierro, que indican la intensidad y dirección
del campo en cada punto. Las limaduras se alinean con las ‘líneas de campo’, que
muestran la dirección del campo en cada punto. Cuanto más juntas están las
líneas, más intenso es el campo.
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DESARROLLO
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TEORÍA
ELECTROMAGNÉTICA
Michael
Faraday realizó importantes contribuciones al estudio de la electricidad y el
magnetismo. Descubrió que al mover un alambre en un campo magnético se genera
una corriente (inducción electromagnética). Este descubrimiento contribuyó al
desarrollo de las ecuaciones de Maxwell y llevó a la invención del generador
eléctrico.
A finales del siglo XVIII y
principios del XIX se investigaron simultáneamente las teorías de la
electricidad y el magnetismo. En 1819, el físico danés Hans Christian Oersted
llevó a cabo un importante descubrimiento al observar que una aguja magnética
podía ser desviada por una corriente eléctrica. Este descubrimiento, que
mostraba una conexión entre la electricidad y el magnetismo, fue desarrollado
por el científico francés André Marie Ampère, que estudió las fuerzas entre
cables por los que circulan corrientes eléctricas, y por el físico francés
Dominique François Arago, que magnetizó un pedazo de hierro colocándolo cerca
de un cable recorrido por una corriente. En 1831, el científico británico
Michael Faraday descubrió que el movimiento de un imán en las proximidades de
un cable induce en éste una corriente eléctrica; este efecto era inverso al
hallado por Oersted. Así, Oersted demostró que una corriente eléctrica crea
un campo magnético, mientras que Faraday demostró que puede emplearse un
campo magnético para crear una corriente eléctrica. La unificación plena de
las teorías de la electricidad y el magnetismo se debió al físico británico
James Clerk Maxwell, que predijo la existencia de ondas electromagnéticas e
identificó la luz como un fenómeno electromagnético.
Conocido
como uno de los científicos más destacados del siglo XIX, James Clerk Maxwell
desarrolló una teoría matemática que relaciona las propiedades de los campos
eléctricos y magnéticos. Los trabajos de Maxwell lo llevaron a predecir la
existencia de las ondas electromagnéticas, e identificó la luz como un
fenómeno electromagnético. Sus investigaciones contribuyeron a algunos de los
descubrimientos más importantes en el campo de la física durante el siglo XX,
incluidas la teoría de la relatividad especial de Einstein y la teoría
cuántica.
Los
estudios posteriores sobre el magnetismo se centraron cada vez más en la
comprensión del origen atómico y molecular de las propiedades magnéticas de
la materia. En 1905, el físico francés Paul Langevin desarrolló una teoría
sobre la variación con la temperatura de las propiedades magnéticas de las
sustancias paramagnéticas (ver más adelante), basada en la estructura atómica
de la materia. Esta teoría es uno de los primeros ejemplos de la descripción
de propiedades macroscópicas a partir de las propiedades de los electrones y
los átomos. Posteriormente, la teoría de Langevin fue ampliada por el físico
francés Pierre Ernst Weiss, que postuló la existencia de un campo magnético
interno, molecular, en los materiales como el hierro. Este concepto,
combinado con la teoría de Langevin, sirvió para explicar las propiedades de
los materiales fuertemente magnéticos como la piedra imán.
Después
de que Weiss presentara su teoría, las propiedades magnéticas se estudiaron
de forma cada vez más detallada. La teoría del físico danés Niels Bohr sobre
la estructura atómica, por ejemplo, hizo que se comprendiera la tabla
periódica y mostró por qué el magnetismo aparece en los elementos de
transición, como el hierro, en los lantánidos o en compuestos que incluyen
estos elementos. Los físicos estadounidenses Samuel Abraham Goudsmit y George
Eugene Uhlenbeck demostraron en 1925 que los electrones tienen espín y se
comportan como pequeños imanes con un ‘momento magnético’ definido. El
momento magnético de un objeto es una magnitud vectorial (véase Vector)
que expresa la intensidad y orientación del campo magnético del objeto. El
físico alemán Werner Heisenberg dio una explicación detallada del campo
molecular de Weiss en 1927, basada en la recientemente desarrollada mecánica
cuántica (Teoría cuántica). Más tarde, otros científicos predijeron muchas
estructuras atómicas del momento magnético más complejas, con diferentes
propiedades magnéticas.
EL
CAMPO MAGNÉTICO
Es una
barra imantada o un cable que transporta corriente pueden influir en otros
materiales magnéticos sin tocarlos físicamente porque los objetos magnéticos
producen un “campo magnético”. Los campos magnéticos suelen representarse
mediante “líneas de campo magnético” o “líneas de fuerza”. En
cualquier punto, la dirección del campo magnético es igual a la dirección de
las líneas de fuerza, y la intensidad del campo es inversamente proporcional
al espacio entre las líneas. En el caso de una barra imantada, las líneas de
fuerza salen de un extremo y se curvan para llegar al otro extremo; estas
líneas pueden considerarse como bucles cerrados, con una parte del bucle
dentro del imán y otra fuera. En los extremos del imán, donde las líneas de
fuerza están más próximas, el campo magnético es más intenso; en los lados
del imán, donde las líneas de fuerza están más separadas, el campo magnético
es más débil. Según su forma y su fuerza magnética, los distintos tipos de
imán producen diferentes esquemas de líneas de fuerza. La estructura de las
líneas de fuerza creadas por un imán o por cualquier objeto que genere un
campo magnético puede visualizarse utilizando una brújula o limaduras de
hierro. Los imanes tienden a orientarse siguiendo las líneas de campo
magnético. Por tanto, una brújula, que es un pequeño imán que puede rotar
libremente, se orientará en la dirección de las líneas. Marcando la dirección
que señala la brújula al colocarla en diferentes puntos alrededor de la
fuente del campo magnético, puede deducirse el esquema de líneas de fuerza.
Igualmente, si se agitan limaduras de hierro sobre una hoja de papel o un
plástico por encima de un objeto que crea un campo magnético, las limaduras
se orientan siguiendo las líneas de fuerza y permiten así visualizar su estructura.
Los
campos magnéticos influyen sobre los materiales magnéticos y sobre las
partículas cargadas en movimiento. En términos generales, cuando una
partícula cargada se desplaza a través de un campo magnético, experimenta una
fuerza que forma ángulos rectos con la velocidad de la partícula y con la
dirección del campo. Como la fuerza siempre es perpendicular a la velocidad,
las partículas se mueven en trayectorias curvas. Los campos magnéticos se
emplean para controlar las trayectorias de partículas cargadas en
dispositivos como los aceleradores de partículas o los espectrógrafos de
masas.
·
Definición del campo magnético
El campo eléctrico (E) en un punto del espacio se ha
definido como la fuerza por unidad de carga que actúa sobre una carga de
prueba colocada en ese punto. Similarmente, el campo gravitacional (g) en un
punto dado del espacio es la fuerza de gravedad por unidad de masa que actúa
sobre una masa de prueba.
Ahora se definirá el vector de campo magnético (B)
(algunas veces llamado inducción magnética o densidad de flujo magnético) en
un punto dado del espacio en términos de la magnitud de la fuerza que sería ejercida
sobre un objeto de velocidad (v).
Supongamos que no están presentes el campo eléctrico ni el gravitacional en
la región de la carga.
Los experimentos realizados sobre el movimiento de
diversas partículas cargadas que se desplazan en un campo magnético han
proporcionado los siguientes resultados:
1. La fuerza magnética es proporcional a la carga (q) y
a la velocidad v de la partícula.
2. La magnitud y la dirección de la fuerza magnética
dependen de la velocidad de la partícula y de la magnitud y dirección del
campo magnético.
3. Cuando una partícula se mueve en dirección paralela
al vector campo magnético, la fuerza magnética (F) sobre la carga es cero.
4. Cuando la velocidad hace un ángulo
5. La fuerza magnética sobre una carga positiva tiene
sentido opuesto a la fuerza que actúa sobre una carga negativa que se mueva
en la misma dirección.
6. Si el vector velocidad hace un ángulo
Estas observaciones se pueden resumir la fuerza
magnética en la forma:
F = q v
X B
donde
la dirección de la fuerza magnética está en la dirección de v X B, la cual por
definición del producto vectorial, es perpendicular tanto a v como a B.
Fig. 5.1. Dirección de la fuerza magnética sobre una
partícula cargada que se mueve con velocidad v en presencia de un campo magnético.
a). Cuando v forma un ángulo
La fuerza magnética es siempre perpendicular al
desplazamiento. Es decir,
F * ds = (F * v)dt = 0
Ya que la fuerza magnética es un vector perpendicular a
v. De esta propiedad y del teorema de trabajo y energía, se concluye que la
energía cinética de la partícula cargada no puede ser alterada sólo por el
campo magnético. en otras palabras
“Cuando una carga se mueve con una
velocidad v, el campo magnético aplicado sólo puede alterar la dirección del
vector velocidad, pero no puede cambiar la rapidez de la partícula ".
Las
propiedades magnéticas de los materiales se clasifican siguiendo distintos
criterios.
Una de
las clasificaciones de los materiales magnéticos —que los divide en
diamagnéticos, paramagnéticos y ferromagnéticos— se basa en la reacción del
material ante un campo magnético. Cuando se coloca un material diamagnético
en un campo magnético, se induce en él un momento magnético de sentido
opuesto al campo. En la actualidad se sabe que esta propiedad se debe a las
corrientes eléctricas inducidas en los átomos y moléculas individuales. Estas
corrientes producen momentos magnéticos opuestos al campo aplicado. Muchos
materiales son diamagnéticos; los que presentan un diamagnetismo más intenso
son el bismuto metálico y las moléculas orgánicas que, como el benceno,
tienen una estructura cíclica que permite que las corrientes eléctricas se
establezcan con facilidad.
El
comportamiento paramagnético se produce cuando el campo magnético aplicado
alinea todos los momentos magnéticos ya existentes en los átomos o moléculas
individuales que componen el material. Esto produce un momento magnético
global que se suma al campo magnético. Los materiales paramagnéticos suelen
contener elementos de transición o lantánidos con electrones desapareados. El
paramagnetismo en sustancias no metálicas suele caracterizarse por una
dependencia de la temperatura: la intensidad del momento magnético inducido
varía inversamente con la temperatura. Esto se debe a que al ir aumentando la
temperatura, cada vez resulta más difícil alinear los momentos magnéticos de
los átomos individuales en la dirección del campo magnético.
Las
sustancias ferromagnéticas son las que, como el hierro, mantienen un momento
magnético incluso cuando el campo magnético externo se hace nulo. Este efecto
se debe a una fuerte interacción entre los momentos magnéticos de los átomos
o electrones individuales de la sustancia magnética, que los hace alinearse
de forma paralela entre sí. En circunstancias normales, los materiales
ferromagnéticos están divididos en regiones llamadas ‘dominios’; en cada
dominio, los momentos magnéticos atómicos están alineados en paralelo. Los
momentos de dominios diferentes no apuntan necesariamente en la misma
dirección. Aunque un trozo de hierro normal puede no tener un momento
magnético total, puede inducirse su magnetización colocándolo en un campo
magnético, que alinea los momentos de todos los dominios. La energía empleada
en la reorientación de los dominios desde el estado magnetizado hasta el
estado desmagnetizado se manifiesta en un desfase de la respuesta al campo
magnético aplicado, conocido como ‘histéresis’.
Un
material ferromagnético acaba perdiendo sus propiedades magnéticas cuando se
calienta. Esta pérdida es completa por encima de una temperatura conocida
como punto de Curie, llamada así en honor del físico francés Pierre
Curie, que descubrió el fenómeno en 1895. (El punto de Curie del hierro
metálico es de unos 770 °C).
En los
últimos años, una mejor comprensión de los orígenes atómicos de las
propiedades magnéticas ha llevado al descubrimiento de otros tipos de
ordenamiento magnético. Se conocen casos en los que los momentos magnéticos
interactúan de tal forma que les resulta energéticamente favorable alinearse
entre sí en sentido antiparalelo; estos materiales se llaman
antiferromagnéticos. Existe una temperatura análoga al punto de Curie,
llamada temperatura de Néel, por encima de la cual desaparece el orden
antiferromagnético.
También
se han hallado otras configuraciones más complejas de los momentos magnéticos
atómicos. Las sustancias ‘ferrimagnéticas’ tienen al menos dos clases
distintas de momento magnético atómico, que se orientan de forma
antiparalela. Como ambos momentos tienen magnitudes diferentes, persiste un
momento magnético neto, al contrario que en un material antiferromagnético,
donde todos los momentos magnéticos se anulan entre sí. Curiosamente, la
piedra imán es ferrimagnética, y no ferromagnética; en este mineral existen
dos tipos de ion hierro, con momentos magnéticos diferentes. Se han
encontrado disposiciones aún más complejas en las que los momentos magnéticos
están ordenados en espiral. Los estudios de estos ordenamientos han
proporcionado mucha información sobre las interacciones entre los momentos
magnéticos en sólidos.
En los
últimos 100 años han surgido numerosas aplicaciones del magnetismo y de los
materiales magnéticos. El electroimán, por ejemplo, es la base del motor
eléctrico y el transformador. En épocas más recientes, el desarrollo de
nuevos materiales magnéticos ha influido notablemente en la revolución de los
ordenadores o computadoras. Es posible fabricar memorias de computadora
utilizando ‘dominios burbuja’. Estos dominios son pequeñas regiones de
magnetización, paralelas o antiparalelas a la magnetización global del
material. Según que el sentido sea uno u otro, la burbuja indica un uno o un
cero, por lo que actúa como dígito en el sistema binario empleado por los
ordenadores. Los materiales magnéticos también son componentes importantes de
las cintas y discos para almacenar datos.
Los
imanes grandes y potentes son cruciales en muchas tecnologías modernas. Los
trenes de levitación magnética utilizan poderosos imanes para elevarse por
encima de los raíles y evitar el rozamiento. En la exploración mediante
resonancia magnética nuclear, una importante herramienta de diagnóstico
empleada en medicina, se utilizan campos magnéticos de gran intensidad. Los
imanes superconductores se emplean en los aceleradores de partículas más
potentes para mantener las partículas aceleradas en una trayectoria curva y
enfocarlas.
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APLICACIONES
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Los
trenes de levitación magnética levitan sobre la vía mediante un sistema de suspensión
magnética, con lo que reducen o eliminan la vibración, el rozamiento y el
ruido. Estos trenes pueden ser muy veloces; este tren experimental alemán
(arriba) alcanza los 435 km/h.
En los
últimos 100 años han surgido numerosas aplicaciones del magnetismo y de los
materiales magnéticos. El electroimán, por ejemplo, es la base del motor
eléctrico y el transformador. En épocas más recientes, el desarrollo de nuevos
materiales magnéticos ha influido notablemente en la revolución de los
ordenadores o computadoras. Es posible fabricar memorias de computadora
utilizando ‘dominios burbuja’. Estos dominios son pequeñas regiones de
magnetización, paralelas o antiparalelas a la magnetización global del
material. Según que el sentido sea uno u otro, la burbuja indica un uno o un
cero, por lo que actúa como dígito en el sistema binario empleado por los
ordenadores. Los materiales magnéticos también son componentes importantes de
las cintas y discos para almacenar datos.
Los
imanes grandes y potentes son cruciales en muchas tecnologías modernas. Los
trenes de levitación magnética utilizan poderosos imanes para elevarse por
encima de los raíles y evitar el rozamiento. En la exploración mediante
resonancia magnética nuclear, una importante herramienta de diagnóstico
empleada en medicina, se utilizan campos magnéticos de gran intensidad. Los
imanes superconductores se emplean en los aceleradores de partículas más
potentes para mantener las partículas aceleradas en una trayectoria curva y
enfocarlas.
EJEMPLO
El
movimiento de la aguja de una brújula en las proximidades de un conductor por
el que circula una corriente indica la presencia de un campo magnético
alrededor del conductor. Cuando dos conductores paralelos son recorridos cada
uno por una corriente, los conductores se atraen si ambas corrientes fluyen en
el mismo sentido y se repelen cuando fluyen en sentidos opuestos. El campo
magnético creado por la corriente que fluye en una espira de alambre es tal que
si se suspende la espira cerca de la Tierra se comporta como un imán o una
brújula, y oscila hasta que la espira forma un ángulo recto con la línea que
une los dos polos magnéticos terrestres.
Puede
considerarse que el campo magnético en torno a un conductor rectilíneo por el
que fluye una corriente se extiende desde el conductor igual que las ondas
creadas cuando se tira una piedra al agua. Las líneas de fuerza del campo
magnético tienen sentido antihorario cuando se observa el conductor en el mismo
sentido en que se desplazan los electrones. El campo en torno al conductor es
estacionario mientras la corriente fluya por él de forma uniforme.
En
1813, Hans Christian Oersted predijo que se hallaría una conexión entre la
electricidad y el magnetismo. En 1819 colocó una brújula cerca de un hilo
recorrido por una corriente y observó que la aguja magnética se desviaba. Con
ello demostró que las corrientes eléctricas producen campos magnéticos. Aquí
vemos cómo las líneas del campo magnético rodean el cable por el que fluye la
corriente.
LEY DE FARADAY, LEY DE LENZ, LEY DE AMPERE
- Ley de Faraday
Los experimentos llevados a cabo por Michael Faraday en
Inglaterra en 1831 e independientemente por Joseph Henry en los Estados Unidos
en el mismo año, demostraron que una corriente eléctrica podría ser inducida en
un circuito por un campo magnético variable. Los resultados de estos
experimentos produjeron una muy básica e importante ley de electromagnetismo
conocida como ley de inducción de Faraday. Esta ley dice que la magnitud de la
fem inducida en un circuito es igual a la razón de cambio de flujo magnético a
través del circuito.
Como se verá, la fem inducida puede producirse de varias
formas. Por ejemplo, una fem inducida y una corriente inducida pueden
producirse en una espira de alambre cerrada cuando el alambre se mueve dentro
de un campo magnético. Se describirán tales experimentos junto con un
importante número de aplicaciones que hacen uso del fenómeno de inducción
electromagnética.
Con el estudio de la ley de Faraday, se completa la
introducción a las leyes fundamentales del electromagnetismo. Estas leyes
pueden resumirse en un conjunto de cuatro ecuaciones llamadas ecuaciones de
Mexwell. Junto con la ley de la fuerza de Lorentz, representan una teoría
completa para la descripción de las interacciones de objetos cargados. Las
ecuaciones de Maxwell relacionan los campos eléctricos y magnéticos y sus
fuentes fundamentales es decir, las cargas eléctricas.
- Ley de Lenz
Ley que permite predecir el sentido de la fuerza electromotriz inducida en un circuito eléctrico. Fue definida en 1834 por el físico alemán Heinrich Lenz.
El sentido de la corriente o de la fuerza electromotriz inducida es tal que sus efectos electromagnéticos se oponen a la variación del flujo del campo magnético que la produce.
Así, si el flujo del campo magnético a través de una espira aumenta, la corriente eléctrica que en ella se induce crea un campo magnético cuyo flujo a través de la espira es negativo, disminuyendo el aumento original del flujo.
Por ejemplo, si se aproxima el polo sur de un imán a una espira, ésta crea un fuerza electromotriz inducida que se opone a la causa que la produce, y la corriente circula por ella de manera que la espira se comporta como un polo sur frente al imán, al que trata de repeler.
En realidad, la ley de Lenz es otra forma de enunciar el principio de conservación de la energía. Si no fuera así, la cara de la espira enfrentada al polo sur del imán se comportaría como un polo norte, atrayendo al imán y realizando un trabajo sobre él, a la vez que se produce una corriente eléctrica que origina más trabajo. Esto sería creación de energía a partir de la nada. Sin embargo, para acercar el imán a la espira hay que realizar un trabajo que se convierte en energía eléctrica.
·
Ley de
Ampere
Un experimento simple realizado por primera vez por
Oerted en 1820 demostró claramente el hecho de que un conductor que lleva una
corriente produce un campo magnético. En este experimento, varias brújulas se
colocan en un plano horizontal cercanas a un alambre largo vertical.
Cuando no existe
corriente en el alambre, todas las brújulas apuntan en la misma dirección (que
el campo terrestre) como se esperaría. Sin embargo, cuando el alambre lleva una
gran corriente estable, las brújulas necesariamente se desviarán en la
dirección tangente a un círculo.
CONCLUCIÓN
El electromagnetismo,
estudia los fenómenos eléctricos y magnéticos que se unen en una sola teoría
aportada por Faraday, que se resumen en cuatro ecuaciones vectoriales que
relacionan campos eléctricos y magnéticos conocidas como las "ecuaciones de Maxwell”.
Gracias a la invención de la pila de limón, se pudieron efectuar los estudios
de los efectos magnéticos que se originan por el paso de “corriente eléctrica” a
través de un “conductor”.
El Electromagnetismo, de esta manera es la parte de la Física que estudia los “campos electromagnéticos” y los
“campos eléctricos” , sus
interacciones con la materia y, en
general, la “electricidad” y el “magnetismo”
y las “partículas subatómicas” que
generan flujo de carga eléctrica.
El electromagnetismo, por ende se comprende que estudia
conjuntamente los fenómenos físicos en los cuales intervienen “cargas eléctricas” en
reposo y en movimiento, así como los relativos a los “campos magnéticos” y a
sus efectos sobre diversas sustancias sólidas, líquidas y gaseosas.
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